yo!voy
Quiropractico Perceptivo
jueves, 9 de junio de 2011
Como van las cosas por ahi
jueves, 19 de mayo de 2011
Viejo querido viejo
Donde nos fuimos de vacaciones
8 de mayo de 1976
Estaba marcando la cancha del club de Villa del dique, esperando al equipo de Banco Provincia, pensando en los jugadores, en que había que ganar. Desde la otra punta del campo veo acercarse a un viejo conocido de la policía que venia con la cabeza hacia abajo, me saludo, entendí de que me hablaba pero no imagine la magnitud de lo que podía pasar. Me dijo que había llegado una orden de captura y que me tenia que ir con el, me pregunto si necesitaba hacer algo antes de partir y le pedí pasar por la casa de mi vieja, que a los llantos se despidió, le deje mi reloj, le dije que la quería y que nos veíamos pronto, que no se preocupara. Miraba por la ventanilla el paisaje del pueblo, villa del dique en otoño es particularmente hermosa, un par de amigos me saludaron a lo lejos, señales de fuerza, notaba el miedo en la gente. La ruta hacia embalse fue una de las mas largas de mi vida, contando los árboles, dejando que el sol pegara en mi cara y reposara por un instante.
El 9 de mayo sin saber a donde estaba, aterrice en la D2, la mítica prisión subterránea, clandestina, encapuchada. Así estuvimos durante varios días, sin hablar, sin poder mirar a los ojos de nadie, solo voces, alguna anécdota, mucha incertidumbre y demasiadas preguntas que nos obligaban a responder. Una tarde, una mañana, quizás era de noche, me llevaron hasta la oficina del comisario encargado y pude ver unas zapatillas blancas Adidas que me había comprado no hacia mucho, y, que mi vieja me había enviado para que las use durante mi cómoda estadía lejos de casa. El comisario reía y me decía que eran de su talla; sacó de un cajón unos zapatos viejos, los apoyo en la mesa y me dijo que este iba a ser mi calzado por un largo tiempo. Me quedaban enormes, me quedaban fríos y lejanos a mi hogar y mi vieja.
El 22 de mayo, recibí la noticia que el poder judicial de la nación ponía a su disposición una lista de nombres, dentro de los cuales yo aparecía. Me trasladan, tiempo después supe que estuve en La Leonera, sin visitas, sin información, con un sentimiento que no dejaba de crecer en mi estomago y asustaba a mi cabeza.
El 23, 24 de mayo aproximadamente me trasladan nuevamente, esta vez a la cárcel de San Martín, donde me arrojaron en el pabellón de Los Pesados, el pabellón 8. Las celdas eran particularmente pequeñas, de 10 x 4 metros, en donde según el calculo nuestro captores cabían 20 hombres y el baño del mismo era un tacho de 6 litros.
Sin saber todavía el futuro de cada uno de nosotros y sin encontrarle un sentido completo a lo que sucedía, vinieron ellos, nuestros captores, para hacernos entender lo que venia muy pronto. Alejaron del grupo a dos hermanos y se los llevaron. La imaginación dentro de la celda no dejaba de crecer hasta que uno de ellos volvió y nos contó lo que había sucedido. Les avisaron que por sus actos habían sido condenados a morir, les vendaron sus ojos, los apoyaron de pie contra una pared mientras los insultaban y comenzaban el conteo de su muerte. Llegado el fin del mismo abrieron fuego, dejando a uno de los hermanos con vida, para mostrarle al otro a su hermano sin vida, para que pueda contar la historia que debía generarles terror a otros, ahuyentarlos de sus pensamientos y alejarlos de cualquier intento absurdo de combatir.
En abril del 77 viajamos a La Plata, en un avión Hércules, todos encapuchados y encadenados al piso. Uno de los primeros sucesos donde parecía ser de alguna manera muy extraña un lugar mejor para encontrarse, fue que a un compañero, que había recitado un poema de Miguel Hernandez lo trasladaron por este suceso, solo para avisarnos que las cosas no habían cambiado mucho salvo por su nombre. Nos entregaban una hora del día para caminar y el resto del tiempo estábamos encerrados, leyendo escritores rusos, franceses y cualquiera que no amenazara la ideología oficial de aquellos tiempos.
Durante mi estadía en esta prisión cambie 3 veces de compañero de celda. Uno de ellos era abogado, Jorge, con el que mantuve una buena relación y supe por ahí que esta viviendo en San Juan.
Una tarde, durante el mundial, un signo de colaboración digna y patriótica sin ahondar en ideologías y presentimos políticos, nos convidaron de una tele para ver uno de los partidos del mundial disputado en la Argentina durante nuestro encierro. Casualmente, los Montoneros decidieron interrumpir la transmisión del mismo, quitándonos la oportunidad de ver un juego, de ver la gente sonreír y actuar como personas normales, de sentir que alguien allá afuera podía encontrar la felicidad.
En junio del 1979, me dan la libertad, la libertad vigilada por supuesto. Volví a mi pueblo natal, donde día de por medio debía visitar la comisaría para comprobar mi asistencia dentro del perímetro que me habían concedido. No podía participar de reuniones en grupos, mantener charlas oficiales de ningún tipo y una vez por mes tenia que viajar hasta Río Tercero a visitar al oficial que controlaba mi condicional. Comencé a trabajar en el camping del lugar, en el que mi sueldo era el 15 % de las ganancias del mismo y donde realizaba todo tipo de tareas como cobrarles carpa por carpa a los turistas de visita. Casualmente realizaba esta tarea una tarde de Diciembre de 1979, día en el que pude avistar a lo lejos, como aquel en que marcaba la cancha, a mi oficial de libertad condicional, Eduardo Passo se me acerco, me miro firmemente a los ojos y con un apretón de manos digno de un militar me dijo que era nuevamente un hombre libre en toda su condición. Mis lagrimas comenzaron a recorrer mis rostro y mientras seguía realizando mi trabajo y cobraba carpa por carpa, los visitantes me saludaban sin entender mi llanto pero queriendo acompañar a cada una de mis lagrimas.
viernes, 13 de mayo de 2011
Yo!Voy a Quirotivo
Ir a QUIROTIVO, es ir a un quiropractico de percepciones.
¿Quienes pueden ir? Todos y cada uno de aquellos que supongan e intenten una nueva version de temas establecidos y convenidos.
A opinar que en QUIROTIVO nos esperan !